Lunes, mis polainas ✨

Sueño, odio y negación, una combinación de sentimientos que son casi imposibles de evitar, sobre todo cuando tienes que destapar tus frazadas temperadas, apoyar los pies en el piso, pegarte un par de cachetadas, mencionar un millón de veces la oración “puta la hueá, que paja, no quiero levantarme”, ponerte de pie, tomar un ducha, arreglarte e irte a tu destino estudio, trabajo y/o trámites de último minuto”.

Es un tema complejo, pero tranquilos, que yo como buen samaritano, vengo a darles una serie de tips que los ayudarán a remendar estos malos ratos.

1- Mentalízate en que debes vivir esta agonía a partir de la noche anterior. Esto te ayudará a disminuir el porcentaje de quejas en la mañana del suceso.

2- Hoy en día la tecnología hace maravillas, es por eso que te invito a programar tu despertador con tu canción favorita como sonido/alarma. Se activará tu cerebro de forma lenta, pero segura, y quién sabe, quizá hasta te den ganas de cantarla o bailarla.

3- Prepárate un rico jugo detox con las frutas y verduras que desees. Aquí lo que importa es darte todo el cariño que quieras para así aliviar ese dolor que aparece al pensar en todas las labores que debes realizar.

4- Manténte en movimiento, realiza una pequeña serie de ejercicios (los que tu quieras). Estos te ayudarán a reducir la ansiedad, mejora la sensación de bienestar general y el desempeño en el trabajo y actividades sociales.

5- Desayunar es una de las claves más importantes para poder tener un óptimo desempeño, por lo menos hasta el medio día. Estoy consciente de que este punto es muy cliché, pero créanme que es verdad. Lo menciono porque hace un par de años, mis desórdenes alimenticios eran cuáticos y tenía un funcionamiento extremadamente asqueroso. Consuman frutas, huevos, avena, leche, lo que sea, pero háganlo.

6- El día antes, programen una buena playlist que les permita mantenerse despiertos. Escojan canciones felices, adrenalínicas, eufóricas, parafernálicas o como quieran denominarlas. Olvídense de las canciones deprimentes, llenas de contenidos profundamente destructores porque claramente no ayudarán.

7- Contáctate con tus cercanos, estén donde estén, sea como sea. Una llamada, mensajes de texto, Whatsapp, Facebook Chat, en fin, lo que a ustedes más les acomode, y ojo, hablen de lo que quieran (pelambres, estupideces, coqueteos, demostraciones de amor, etc), menos de la paja (flojera) monumental que están afrontando. Esto hará que se olviden un poco del día tedioso.

9- Olvídate del tiempo y simplemente no revises tu reloj cada 5 minutos. Ya verás que el día se te pasará más rápido.

8- Por último, y no menos importante, mentalízate en que el día que estás viviendo, equivale a uno menos de la semana, por ende, estás cada vez más cerca de llegar al esperado fin de semana.

Y ya está.